martes, 24 de agosto de 2010

Como una puñalada. Saberme presente desde otro lugar. Sonidos. Puntos cardinales. Combinación perfecta. Catorce exactos minutos. Distintas muertes. La misma música. Y este malestar justo en la boca del estómago. Entonces quizá sea inútil la empresa del olvido. Extraña fuerza manifiesta. No puedo ni quiero escribir más hoy. Solo quiero estar a su lado.

2 comentarios:

Héleno dijo...

Hola... Casandra, estaba ojeando tu blog por casualidad, lo típico, te pones a leer algo de por allí, te lleva allá... luego ha aparecido un nombre que me ha traído aquí.

Han despertado bastante curiosidad tus escritos en mi, aunque tampoco eso es difícil, soy curioso... no acabo de entenderlos; no sé si son intimidades, desahogos, un hobbie, un taller, fragmentos de una historia... o si es el blog de la mítica Casandra en realidad.

Bueno, ya me dices algo si te apetece, sólo era eso.

Un saludo.

Casandra dijo...
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