miércoles, 7 de julio de 2010

La primer firma. Inyección necesaria para seguir. De pronto todo se aclara. El número rojo desató el nudo del estómago. Ahora debo alimentarme. Agua pronta. El gris de la mañana se esfumó a la tarde. ¿Qué importa el viento en contra? Hoy así. ¿Mañana? Por un momento intentaré no saber. La certeza es otra.

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