sábado, 31 de julio de 2010

Curando las heridas. Noche. Tarde ya. Vespertinos descansos. Apenas escuché a Marleg. Un hombre encapuchado reposaba bajo el árbol antes habitado por otro ser. Quizá sea lo mismo. El fin de lo mismo. Figuras pálidas que se acercan a través de las canciones. Nada que hacer. Esto. Melancolía que no cambia nada.

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