lunes, 5 de julio de 2010

Abrir las ventanas. Dejar entrar el aire. Dejar que los olores se evaporen. La casa quiere decirme algo. Todavía no lo descubro. Cierro las llaves de paso. Maximizo los recaudos. Cada segundo cambia. El mismo y otro. Silencio los parlantes. Solo el ruido de las teclas y los coches afuera. Más viento. No hay agua todavía. Seguir buscando el cambio. Ahora solo esperaré la noche. Ahí encontraré los abrazos. Aunque sean escritos. Ángulos. Puntos de vista.

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